07 febrero 2016

PUZZLE





Tenía veintitrés pestañas en cada ojo. Tenía y te pedí que no le dijeras a tu madre porque vendría por mí y me diría que a las personas buenas solo pueden pasarles cosas buenas.
Entonces la vi, a través de mis cuarentayseis pestañas dividida en partículas incalculables y no la reconstruí. La deje así para que no pudieras armar el puzzle de su forma y no le contaras mis secretos. Entonces dije a todos, mirenos, estamos envueltos en papel plástico para que nos consuman. Esa fue la última vez que te hice llorar. Y también la última vez que fuimos sinceros.



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